¿Por qué utilizar un fideicomisario suizo?

El uso de fideicomisos para la gestión patrimonial y la protección de activos ha evolucionado mucho más allá de sus orígenes en el derecho consuetudinario inglés. Hoy en día, Suiza se destaca como una jurisdicción preferida para la administración de fideicomisos, ofreciendo una combinación única de reconocimiento legal, flexibilidad y profesionalismo. Entonces, ¿qué hace que los fideicomisarios suizos sean particularmente valiosos?

Un fideicomiso es un instrumento extremadamente flexible y es particularmente valioso para la planificación patrimonial, la gestión patrimonial y la protección de activos.

En esencia, el concepto de fideicomiso es sencillo: el fideicomitente transfiere activos a la custodia legal de otra parte, el fideicomisario, quien a su vez los conserva en beneficio de un tercero, el beneficiario. El fideicomiso no es una entidad jurídica independiente, sino una obligación legal acordada entre el fideicomitente y el fideicomisario.

1. Seguridad jurídica y protección

Suiza no solo reconoce los fideicomisos, sino que los apoya activamente mediante un sólido marco jurídico. Además de ratificar el Convenio de La Haya en 2007, Suiza modificó su Derecho Internacional Privado (DIP) y su Ley de Quiebras (LEQ) para abordar explícitamente las cuestiones relacionadas con los fideicomisos. Estas mejoras legales garantizan normas claras de jurisdicción, el reconocimiento de sentencias extranjeras y la separación de los activos del fideicomiso del patrimonio personal del fideicomisario.

Esta infraestructura jurídica crea un entorno sofisticado para resolver disputas relacionadas con fideicomisos y aumenta el atractivo de Suiza como base segura para la administración de fideicomisos.

2. Flexibilidad

Los fideicomisarios suizos pueden administrar una amplia gama de tipos de fideicomisos, incluyendo fideicomisos discrecionales, de acumulación y mantenimiento, y de interés fijo, con estructuras flexibles adaptadas a las intenciones del fideicomitente. Esta adaptabilidad permite a los fideicomisarios responder a las cambiantes circunstancias familiares, entornos regulatorios y residencia fiscal. Un fideicomiso discrecional puede evolucionar según las necesidades de sus beneficiarios, mientras que un fideicomiso de acumulación puede contribuir a la preservación del patrimonio a largo plazo.

3. Estabilidad y reputación

Suiza ofrece una experiencia excepcional estabilidad económica, política y jurídica, lo que la convierte en un lugar ideal para la preservación y administración del patrimonio a largo plazo. Con su larga trayectoria en banca privada, servicios financieros y protección de los inversores, Suiza ofrece una credibilidad y confianza inigualables.

4. Discreción y Confidencialidad

La legislación suiza y las normas profesionales garantizan una estricta confidencialidad en la administración de fideicomisos. Los fideicomisarios suizos están obligados por el secreto profesional a mantener la confidencialidad de toda la información relacionada con sus clientes. La divulgación solo se permite en caso de obligación legal, como en investigaciones penales. Esta discreción es una ventaja clave para las familias que buscan privacidad en su planificación financiera y patrimonial.

5. Entorno fiscal favorable

Suiza ofrece un marco fiscal eficiente para los fideicomisos:

  • Los fideicomisos no tienen personalidad jurídica y no se consideran entidades tributables según la legislación suiza.
  • Los fideicomisarios residentes en Suiza no están sujetos al impuesto sobre la renta ni al impuesto sobre las ganancias de capital suizos sobre los activos del fideicomiso.
  • Los fideicomitentes y beneficiarios no residentes no pagan impuestos en Suiza sobre los ingresos o distribuciones del fideicomiso.
  • La tributación depende principalmente de la residencia de los fideicomitentes y beneficiarios, lo que ofrece oportunidades para la planificación fiscal internacional.

6. Gestión profesional de alta calidad

Los fideicomisarios suizos son intermediarios financieros regulados, afiliados a organizaciones autorreguladoras (ORS) y autorizados por la FINMA (Autoridad Suiza de Supervisión del Mercado Financiero). Dixcart Suiza es un fideicomisario regulado por la FINMA, afiliado a la OSIF y miembro de la Asociación Suiza de Sociedades Fiduciarias (SATC). Dixcart Suiza lleva casi veinte años prestando servicios de fideicomiso suizo.

Nuestros expertos aportan una gran experiencia jurídica, contable y de inversión, combinada con un conocimiento de las leyes fiduciarias internacionales y consideraciones multijurisdiccionales.

El rol de fideicomisario es una profesión regulada por la Ley de Instituciones Financieras (FinIA), a diferencia de muchos otros países europeos. Los fideicomisarios deben mantener un capital adecuado, sólidos controles internos y personal cualificado.

7. Ubicación estratégica europea

Situada en el corazón de Europa, Suiza ofrece una accesibilidad excepcional.

A diferencia de los fideicomisarios internacionales, que tienen sede en todo el mundo, los fideicomisarios suizos ofrecen proximidad geográfica. Esto permite un contacto más estrecho y constante con los fideicomitentes, no solo durante la constitución del fideicomiso, sino a lo largo de su vigencia, lo que les permite adaptarse a las necesidades tanto de los fideicomitentes como de los beneficiarios. También mantienen estrechas relaciones con bancos y gestores de activos, que suelen tener su sede en Suiza.

Dixcart Suiza

Dixcart Trustees (Suiza) SA lleva más de dos décadas prestando servicios fiduciarios en Suiza y, desde principios de 2024, cuenta con la licencia completa de la FINMA. Como miembro de la Asociación Suiza de Sociedades Fiduciarias (SATC) y afiliado a la OSIF, mantenemos los más altos estándares de cumplimiento normativo y profesionalismo.

Para obtener más información sobre los fideicomisos suizos, póngase en contacto con cristina breitler en: asesoramiento.switzerland@dixcart.com.

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